2.12.09

INVULNERABLE


No me detendrá
el pedrusco que sujeta mis cadenas.
Tengo cemento en las venas
y mi brío es tolerante.

¡Qué me lapiden los cobardes,
aquí me expongo a sus agravios!

Seré del plebeyo
que no aspire a la opulencia.
Porque mis aires no son de reina
y mis manos claudican
ante las exigencias
de algún noble impostor.

No me detendrá
la embaucadora razón,
que me lleva a admitir
lo posible y lo absurdo.
Aventuro mi corazón al desnudo,
porque él es mi única riqueza.
Sin vacilar me confío de su nobleza
y me lanzo a los brazos de lo oscuro.

¡Qué me asalten las urracas
punzando mis tobillos!
¡Qué se muestre la serpiente
hincándome el colmillo!

A todo le hago frente,
no me contendrán los engendros.
Habitan mas miedos por dentro
que lo que pueda percibir.
Voy alimentando mi existir
con perseverancia y ternura,
(total, nada me apura,
mas de lo que debo prescindir).

No me detendrán los tiempos
que implacables me hostigan.
Llegaré con el día
para sucumbir bajo su sombra.
Por algo lo llevo en mi memoria
abrigado de todo daño.

Solo a algo le temo;
a la fatal decepción,
de llegar demasiado tarde
al lugar de la reunión.
.

3 comentarios:

tecla dijo...

Invulnerable a los vientos y a las mareas.
Es lo que tu te piensas.
Pero no siempre es así.
Sietemil besos a tu sensibilidad.

incal dijo...

hacia tiempo que no pasaba por aqui.
Como siempre encuentro buena poesia,escrita con inteligencia y pasion.

Saludos montevideanos.Luis

pepe dijo...

Gran final. La decepción es lo peor, pero la cura está en pensar que hay mucho tiempo por delante.