Vida
Perdoname
por desestimar la casi imperceptible fragancia
del límpido retoño.
Ha sido por su propia fronda,
que el oscuro crepúsculo
no se ha hecho luz ni amanecer.
Se han incrustado los cardos en la principal arteria,
la que sin sangre se enmaraña
en el recuerdo del torrente.
Ha de ser por ello,
por la ausencia del incoherente latido,
que hoy sostengo entre mis manos
la inmaculada exquisitez de la esperanza.



Comentarios
Me alegra leerte nuevamente, espero que estés bien.
UN beso
Un placer leerte
Un abrazo para vos
fiel amigo..., sí, estoy bien.
Otro beso y gracias, muchas gracias por plasmar siempre un abrazo en forma de comentario.
Perdona mi demora en responder tu mensaje, estoy algo lejos de todo en éstos días... .
Gracias poetisa adorada por acercarte a mi rincón, el que siempre está abierto para las grandes personas y mejoras amigas.
Todo mi cariño.