3.8.09

DESPRENDIMIENTO


Nada me importaría
si me despojaran
de todos mis sentidos.
De mis huesos,
de mi memoria,
de cada célula que me forma.
De cada átomo
que me permite ser.

Tan solo,
que quede de mi lo suficiente
para formar
una sola gota de sudor en tu frente.

El tacto sublime
de lo que pasa desapercibido.

Y deslizarme... .

Sin permisos,
sin preguntas,
sin protocolos.

Libre... .

DEPENDE DE TI


Reconóceme.

Piénsame.

Siénteme.

Declárame.

Elévame.

Suéñame.

Víveme.

Ámame.



He nacido sin ti

y moriré sola.

31.7.09

APLAUSOS PARA EL PUBLICO


Cuando la obra culmina,
el gran escenario
estrena su coreografía.
Otras son sus estrellas.
Una pareja catadora de besos,
veinte felinos uniformados
a la Marcel Marceau
y una orquesta de cámara
afinando un blues
entre charcos, humedad
y alcohol sin destilar.

Una voz ronca
(por tabaco sin registrar),
anuncia la melodía
que estremece
al trasnochador sin juicio.
Al que alimenta a su vicio,
a su principio,
de nunca dormir solo... .
Obediente,
persigue a sus pies
sin rumbo.
Clavando su mirada,
cada vez mas nublada,
en la invisible serpentina
que lo guía a la cama
de una mujer.

Ansiosa,
alarga la hora
esperando el efecto... .
La ruleta da sus vueltas
y comienzan las apuestas
entre la prostituta
y la inconsciencia.
Como una sesión
de hipnosis impuesta,
conduce al paciente
entre besos tarifados
y halagos memorizados
al profundo estado
del sueño.

Cambio de papeles:
el ebrio ya no bebe
y la almohada se ensancha
de amores verdaderos.
Familiares.
Compromisos
con la situación social... .

También la sátira
es parte del montaje.
Dos máscaras,
claramente identificadas,
dejan caer las butacas.
Una alfombra roja y de terciopelo
eleva el tul del desvelo
a un Chaplin conmovedor.

En realidad, señor,
la obra jamas termina.
Los actores son
los que se inclinan
ante un público dantesco.
Escenario, guión y vestuario
cambian según el horario
y la pluma del
escritor.

TE ESPERARE


Te esperaré.
Contando los vientos
que danzan envueltos
en plumas de gorriones.

Te esperaré.
Imaginando tu llegada
cual cometa extraviada
en un carnaval de luciérnagas.

Te esperaré.
Bajo el Sauce,
(observatorio pasivo),
de tus miradas astrales.

Te esperaré.
Con esta vida a cuestas.
Sujetando en mi mano
una fotografía de hoy y
el certificado de autenticidad
de nuestro amor.

Te esperaré.
Como medita un monje.
Encontrándose con sus pares
en el camino que asciende
a la verdad.

Te esperaré.
Sin creer en destinos malévolos.
De los que se empecinan
en separar a dos almas siamesas.

Te esperé.
Creyente.
Convencida.
Segura
y
enamorada.

30.7.09

SIN EVIDENCIAS


Seré inocente
hasta que me declaren culpable
por exceso de libertad.

Por invadir la privacidad
de tu pecho con mis dedos obreros.
Constructores de caminos paralelos.
Dos verticales idénticas.
Simetría perfecta,
de una proyección descendente.

Seguiré siendo inocente
mientras que el jurado,
(tus latidos),
se estremezcan
por escuchar la versión
original y auténtica
de mi amor
declarándose a tu oído.

Seras víctima,
solo cuando admita
haber violado
tus derechos de decisión.
Por obligar a tu corazón
a rendirse
ante esta dama.

29.7.09

DE CONCEPTOS


Amo a las flores,
porque se distinguen
las unas de las otras.

No tropiezan.

Tienen su único lugar.
Universos húmedos.
Firmes.

No odian, no envidian.
Se abrazan, se unen en respeto.

Entienden.
Comprenden que la belleza
se esfuma en un campo de Tulipanes.

Una no crea el paisaje.
Mas lo realza.

Y la muerte... .
Solo significa el despertar
de otra primavera.

Porque de conceptos
aflora la pradera.
De miles de ellos.

De cuidados individuales
y paternales.

Al fijar la mente y los ojos
en una sola flor.
De una en una... .

Conocerla.
Preguntarle:
que te hace feliz?

UNO DE ESOS DIAS..


Espirales de fuerzas
se han vuelto tornado.
Casi vagabundo.
Sus luces tragan al ocaso
que se hunde,
que no despliega sus soles.

Ni amaneceres enamorados.
Ni atardeceres lúgubres.

Fuerza
en forma de brazos caídos.
Ráfagas de vientos;
despiadados.
Ni arenas blancas,
ni alimento putrefacto.
Ni peces tropicales,
ni desperdicio humano.

Y ahi agoniza la mar...,
como los fuegos artificiales
que ahuman el cielo.

Un segundo día de enero.
Un después de la Navidad,
cuando los regalos
buscan un lugar para ser archivados.

Hoy mi alma...,
es un regalo
de ayer.