10.10.09

LA LID


Invidente,
la serpiente que se desliza
silente.
Augurio de demonios en el paraíso.
Se perturba el entorno
con susurros inquietos.
Acecha el espanto... .

Quebranto en el edén.

Vigilante,
la paloma que sobrevuela
errante.
Vaticinio de ángeles en el infierno.
Se burla la sangre
condensando el hambre del ser.
Ríe el balcebú punzante.

Luminiscencia en las tinieblas.

Serpiente y paloma
gobiernan el espíritu desorientado.
El pasado embalsamado
cruje desde el interior
inepto a la lucha.
Presente y futuro enlazándose
ante lo incierto.

¡Atento el cuerpo rojo!
¡Alerta la legión albina!

Fluorescencia en el encuentro.
Una batalla termina.

Ocultan los cálamos y las plumas
el ropaje desintegrado del reptil.
No celebra el firmamento.
Claro está que solo ha muerto
la ceguera del confuso instante.
Aún vive la descendencia,
y está dispuesta
al ataque... .
.

2 comentarios:

Adolfo Payés dijo...

Belleza de poema. Versos atentos al ataque de futuro..

Un gusto leerte siempre..

Un abrazo
Saludos fraternos..

tecla dijo...

Me gusta la interpretación que te ha dado Adolfo.
En cierta maneera se corresponde con la que yo te había dado.
Te quiero amiga.